Sobre mí




Mi nombre es Adriana Mondejar, soy una mujer curiosa, que no para de observar y aprender. Estudié Biología y como no me hacía feliz comencé a introducirme en el mundo de los cuidados naturales. Aprendí varios tipos de masaje, de técnicas de autodescubrimiento y conocimiento, medicinas milenarias. Y todo ello siempre lo he enfocado, de forma inconsciente al principio y muy conciente en estos momentos, al cuidado de los ciclos de la vida por medio del cuidado de las personas con útero.



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Desde Placentera propongo charlas, talleres y retiros sobre autocuidados naturales, ginocología autogestiva y autocoñocimiento. Acompañamientos individuales para las personas con útero en su ciclo y sus diferentes etapas vitales, así como en la fertilidad, embarazo, parto y posparto. Creaciones chochonudas para aprender, descubrirnos y amarnos como ganchillos, fanzine, totebags, postales y mucho más. Todo esto con la intención de conectar con nuestro placer natural y poder incorporarlo a nuestra vida, a nuestras rutinas y al mundo.


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EL PLACER COMO REVOLUCIÓN




Placentera nace de una necesidad interna de conectar con el mundo que me rodea por medio del placer. Necesidad de ver la realidad desde otro prisma, al principio pensaba más amable, pero ahora siento que la palabra es más natural.

 

Volver a conectar con la naturaleza, con la Tierra, con ese sistema Gaia al que pertenecemos y del que formamos parte imprescindible, como cualquier otro ser viviente o inerte de este planeta. Conectar y permitir que se exprese nuestra propia naturaleza, la naturaleza humana, naturaleza animal, naturaleza mamífera, que es nuestra esencia. Porque nuestra esencia es animal, es salvaje, es natural.

 

Cuando observas con atención, ves que la naturaleza completa se mueve por y para el placer. No el placer entendido como la satisfacción inmediata de un deseo egoísta, el placer comprendido como el sentimiento de bienestar y felicidad propio y del grupo. Esto lo podemos observar en cada hoja que crece buscando la luz del sol, en cada nota del canto de un pájaro que no juzga su melodía, en cada abeja que recolecta miel para su supervivencia y la de todas, en cada lobo que aúlla llamando a los suyos protegiendo su manada, en cada ballena que canta el camino de regreso a casa a sus crías.

 

Somos lo mismo que todos ellos, somos Tierra, y como parte de ella nuestra naturaleza, nuestra esencia es puramente placentera.

 

Placentera es redescubrirnos y conectar con el mundo que nos rodea desde el placer, propio y colectivo. Reaprender que lo placentero es lo natural, lo saludable para mi cuerpo y para el planeta. Volver a escuchar y conectar con la verdadera naturaleza del placer, la libertad.

 

El placer como base de nuestra sabiduría filogenética, ancestral, salvaje, natural.

El placer como fuente interminable de autoconocimiento.

El placer como  forma de relacionarnos con nosotros, con los otros y con el planeta.

El placer como acto creativo, pariendo a nuestros hijxs o la vida que queremos vivir.

El placer como revolución.